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Foto cortesía- irishtimes.com

Día de los Inocentes: Origen de la tradición del 28 de diciembre

28/12/2017 | 09:37 am

Por: Alice De Barros

El Día de Los Inocentes no siempre tuvo la misma práctica que ahora se conoce. Su razón, en un principio, era conmemorar la masacre contra niños menores de dos años de edad, ordenada por el Rey Herodes luego del conocerse el nacimiento de Jesucristo quien, según narran las escrituras, ocuparía su trono.

Esta escena cristiana es reseñada por Mateo 2,16: “Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos”.

Según algunas historias, el concepto del Día de Los Inocentes empezó a distorsionarse cuando los monaguillos de la Edad Media bromearon sobre el por qué habrían castigado a esos niños, si a esa edad nadie cometía ningún pecado. Lo que sí es cierto es que esta fecha trágica se convirtió en una diversión, como lo podría ser Carnaval, lo que a su vez significa el desconocimiento de la sociedad de su trascendencia histórica.

Cada 28 de diciembre, en Venezuela y muchos países del mundo se celebra esta fecha con bromas, a veces pesadas, con el fin de molestar o divertir a otros. Las frases “caíste por inocente”, “inocente palomita te dejaste engañar” y “que la inocencia te valga” suelen acompañar las bromas como un ritual.

En países como Estados Unidos, Canadá, Portugal, Brasil e Italia, el Día de Los Inocentes es el 1ro de abril, y se conoce como Fools’ Day (Día de los tontos).

Francia inicialmente realizaba la Fiesta de Locos, el primer día del año, para honrar el asno que cabalgó Jesús en su entrada a Jerusalén. Esta denominación la tomaron algunos países para celebrar el Día de Los inocentes. Incluso en Venezuela “La Fiesta de los locos y las locaínas” se practica en Mérida, Trujillo y Portuguesa, mientras que en Maturín y Falcón se realizan la “Fiesta del mono” y “Los locos de la vela”, respectivamente.

Entre las bromas que pueden jugarse está cambiar el azúcar por la sal a la hora del desayuno; fingir despidos, embarazos y propuestas de matrimonios; hacer publicaciones falsas en las redes sociales y esconder objetos de valor. Por supuesto, la que es más difícil de aplicar en estos tiempos es pedir dinero prestado y no pagarlo.

Así que tenga cuidado, porque hoy puede caer en una broma… o perder un amigo a causa de ellas.