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La verdadera historia del origen del “Santa Claus”

24/12/2017 | 09:28 am

Ese hombre de barba blanca, traje rojo, botas negras, con un saco al hombro y ocho renos que conducen su trineo se disputa con el Niño Jesús la entrega de los regalos a todos los infantes del mundo. Antes de contarle la historia del verdadero Santa Claus, asegúrese de no tener a los más pequeños cerca.

¿Quién es realmente Santa?

Cierto. El querido Santa en realidad existió, se llamaba Nicolás de Bari y era defensor de los niños. Además, se escabullía por las chimeneas y le gustaba viajar.

Falso. No era tan santo ni vivía en el Polo Norte. Tampoco era un gordo bajito con una gran barba blanca y un traje rojo. Ni siquiera tenía un trineo halado por renos.

San Nicolás vivió en un pueblo de lo que hoy se conoce como Turquía. Nació en el año 300 d.C., aunque estos datos no son precisos. Su familia era adinerada y sus padres fallecieron siendo él aún joven, lo que lo convirtió en heredero de una importante fortuna. Lo que sí está demostrado es que se convirtió en Obispo de Myra, Turquía, cargo para el cual se utilizaba un traje con capa roja. De este fragmento histórico nace el Santa tan conocido hoy.

Pero era muy problemático para quienes se oponían al cristianismo. Los creyentes de esta religión eran perseguidos sin piedad, y Nicolás nunca ocultó su amor por Jesús, por lo que enseñaba a los niños su obra. Solía discutir con sus detractores, motivo por el cual – dicen por ahí – logró que lo destituyeran.

Falleció el 6 de diciembre del 375 d.C. y en 1087 fueron trasladados sus restos a la ciudad de Bari, Italia, de ahí su nombre. En esa ciudad se produjeron diversos milagros, consagrados a San Nicolás de Bari, razón por la cual se convirtió en el patrón de Turquía, Grecia y Rusia.

El dato: Se le conoce también como Santa Claus debido a la denominación de Nicolás en alemán: Nikolaus.

Protector de niños y marineros

Su increíble fortuna la repartió entre los más pobres. Su administrador le reclamó aquella decisión y él solo respondió: “si he dado la tercera parte de mi herencia, aún me falta por dar”.

Cuenta la historia que Nicolás salvó a dos hermanas de la prostitución, cuando una de ellas pensaba casarse y no tenía recursos para hacerlo. Se escabulló por la chimenea de su casa y arrojó por ella un saco con monedas de oro, con las que se pudo casar la muchacha. Desde entonces se volvió una costumbre hacer un intercambio en Navidad.

También asegura la leyenda que solía regalar dulces a los niños y protegerlos del mal de los adultos. Por este motivo, también se dice que no castiga a los niños, sino a los hombres que los maltratan. Podría decirse que debido a esta creencia, este santo suele ser pintado con niños a los lados y monedas en las manos. En otra de las historias se relata que pudo salvarle la vida a unos infantes que fueron heridos de muerte por un hombre, a quien luego él castigó.

El dato: La imagen comercial que se conoce actualmente de Santa Claus fue creada por Coca Cola en 1933, en la que surgió un hombre gordo, bajito, con un traje rojo y un trineo halado por renos, a los que incluso se les colocó nombres. Desde ese momento, Santa Claus es imagen de la marca de refrescos en esta época.